domingo, 1 de noviembre de 2015

Educación y TIC

Las TIC, (Tecnologías de la  información y comunicación) son para mí, una palabra nueva. La había escuchado antes pero no alcanzaba a comprender la dimensión de la misma.

Las TIC no son una nueva forma de aprender, realmente su poder va mas allá, las TIC han llevado a esta nueva generación,  al ritmo de los rápidos cambios del mundo. Han logrado permitir grandes transformaciones del medio en que vivimos. Nunca antes los seres humanos logramos tanto en tan poco tiempo. Cada nuevo acontecimiento científico se publica de inmediato y llega a todo el planeta en segundos. Desde la muerte de un gran artista hasta el descubrimiento de una nueva vacuna son temas que llegan hasta los sitios mas recónditos del mundo. Hace pocos días se publicó un estudio sobre la relación entre las carnes rojas y el cáncer de colon,  a los pocos minutos el tema era plato de conversación al interior de las familias, en la escuela, en el trabajo, y hasta en los bares.

Las protestas sociales han evolucionado por las TICS, tenemos como ejemplo la primavera Árabe, que surgió en Túnez en 2010. Este movimiento permitió protestar a millones de Musulmanes con el ánimo de pedir mejoras en sus condiciones de vida, así como libertades económicas, políticas y sociales. Para occidente esto no es nada fuera de lo común, pero para esta sociedad Árabe con costumbres antiguas tan arraigadas fue algo nuevo. Las redes sociales jugaron un papel único en esta protesta, ya que podían intercambiar información rápidamente, y sin el temor de una condena a muerte, ya que podían expresar sus ideas desde un sitio seguro.

No encontré dificultades para comprender el concepto de TICs, lo único que me preocupa es que aunque tenemos en el país una gran conectividad, hay poca formación en los docentes, quienes son llamados por Roberto carnero como inmigrantes tecnológicos. (Carneiero 2009).

Hace poco me contaba una compañera de maestría que aunque el gobierno había donado muchos computadores a su colegio, permanecían guardados bajo llave; ya que los profesores tenían temor de enfrentarse a estos dispositivos. La escuela debe trabajar para que maestros y alumnos se puedan retroalimentar mutuamente, ya que los alumnos pueden jugar un importante papel en la desensibilizaron de los educadores, que no crecieron con esta 'extraña tecnología'.

Las oportunidades para el uso de estas nuevas tecnologías son muchas, es importante remar en la misma dirección de los alumnos. Recuerdo como anécdota personal, un día en que un profesor, en mi segunda semana luego del inicio de la especialización en Anestesiología, me preguntó la dosis de un medicamento completamente desconocido para mí; se trataba del Glicopirrolato, de inmediato acudí a  mi Palm, acto seguido por un fuerte regaño por parte de mi mentor, quien me trato de ignorante delante de todas las personas en el quirófano y me miró, como si hubiese cometido un crimen. Quiero dejar en claro que llevo 8 años en la práctica de la anestesia y jamás en mi vida he visto una ampolla de Glicopirrolato, aún luego de hacer algunas prácticas en Europa.
Un verdadero docente debe aprender a usar la tecnología, debe adaptarse a los cambios de la sociedad  y dejar de ser un transmisor de conocimientos para ser una persona que ayuda a sus alumnos a generar preguntas que permitan enriquecer sus concepciones previas para un adecuado cambio conceptual.



1 comentario:

  1. Yesid, tu texto me remite al siguiente fragmento que está en consonancia con lo que planteas:
    “Uno de los desafíos de las TIC en la educación es crear modelos que generen satisfacción y no frustración; que integren con pertinencia las prácticas tradicionales y las nuevas tecnologías, que aseguren el aprendizaje y estimulen la participación.”
    Ramírez Sarmiento Nancy, Ruta maestra No. 1, Santillana

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